El viento pasa las páginas. A la vez que lee con ansiedad lleva
las palabras lejos. Cuando se cansa reposa la historia que robó de mi libro
para que otra persona la conozca.
El 18 de diciembre es el día de las migraciones. Los desplazamientos masivos de personas se han producido a lo largo de la historia y en todas las sociedades. Tal es su realidad que tenemos el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en el que se reconoce el derecho a la libertad de circulación y residencia de todas las personas. Y para que esos derechos se hagan carne, la sociedad y sus gobiernos están obligados a satisfacerlos. De no ser así, el derecho pasa a ser un eslogan como el de la puerta del Ayuntamiento de Pamplona: “Patet omnibus jauna, cor valde magis” “La puerta está abierta para todos, pero sobre todo el corazón”. Como una cosa es predicar y otra dar trigo, en su linea habitual desde hace tiempo: “El Ayuntamiento de Pamplona ha organizado una serie de actividades, que incluyen una exposición, una propuesta artística y una plantación de arbolado a lo largo de la próxima seman...
Ya estamos en la temporada más empalagosa e hipócrita del año. A la par que se nos invita a consumir sin límite prendiendo el mundo con adornos comerciales, se nos anima a compartir la felicidad con nuestros semejantes. En este happy end de película tierna se hace obligado el acto de caridad para con los que en estas fechas humillamos más que nunca, los pobres. Caridad guiada por una estrella con bata de cola que atraviesa el ciberespacio iluminándolo todo desde la lotería del 22 de diciembre hasta la del 6 de enero. Se trata de blanquear la compra compulsiva por medio de: “Ningún niño sin juguete” “Una Sonrisa por Navidad” “Navidad Solidaria” “Apadrina un niño en Navidad” “Operación niño de la Navidad” “El árbol de los sueños” “Mi Fiesta por tu Sonrisa” y otras por el estilo. ¿No me digas que no somos la disneydad hecha z...
Diapositiva 1: Señales de tráfico Este trabajo intenta denunciar la “mala educación” en la escuela (infantil y primaria). Consideramos que los espacios, competencias y la edad del alumnado hacen que la etapa escolar sea fundamental en la vida de una persona. La señal de tráfico nos indica que hay una escuela cerca. Tenemos que tener cuidado porque hay criaturas inocentes que podemos tropellar. Es un triángulo equilátero que tiene dentro un chico y una chica que corren con maletas en la mano. Suponemos que llevarán libros, material escolar y hasta el bocadillo. En la parte inferior derecha tenemos una señal, también de peligro, en la que aparece un ciervo saltando. Es un animal que va a su aire y puede cruzar por la carretera justo cuando pasamos nosotros. Esta última señal, a diferencia de la primera, también tiene el significado de que si atropellamos al animal nos va a joder el coche y hasta nos podemos matar. Nos advierte de que nuestra vida corre peligro. Sin embargo, h...
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