El 18 de diciembre es el día de las migraciones. Los desplazamientos masivos de personas se han producido a lo largo de la historia y en todas las sociedades. Tal es su realidad que tenemos el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en el que se reconoce el derecho a la libertad de circulación y residencia de todas las personas. Y para que esos derechos se hagan carne, la sociedad y sus gobiernos están obligados a satisfacerlos. De no ser así, el derecho pasa a ser un eslogan como el de la puerta del Ayuntamiento de Pamplona: “Patet omnibus jauna, cor valde magis” “La puerta está abierta para todos, pero sobre todo el corazón”. Como una cosa es predicar y otra dar trigo, en su linea habitual desde hace tiempo: “El Ayuntamiento de Pamplona ha organizado una serie de actividades, que incluyen una exposición, una propuesta artística y una plantación de arbolado a lo largo de la próxima seman...
Jugar a la Oca con los dados trucados hace imposible llegar al precioso lago que hay en el centro del tablero. El reglamento no está a la vista de todos y su interpretación depende de la misma autoridad que te permite jugar, la misma que te impide ganar. Este juego, según las autoridades, es adictivo y produce un « efecto llamada » superior al de los sanfermines. Casillas que pueden sacarte de las tuyas: Oca. «De oca a oca y tiro porque me toca» te hacía avanzar alegremente; pero con la OF/1234 —que es la clave— puedes retroceder y quedarte pinzado entre dos ocas. Puente. El «de puente a puente y tiro porque me lleva la corriente» no vale si el Arga baja crecido. La riada te saca del tablero. Posada. Caer en la posada supone no jugar hasta que tu cama la ocupe otra persona (camas calientes). No garantiza el padrón. Dado. Con «de dado a dado y tiro por indocumentado» puedes quedar congelado o pinzado . Pozo. En el pozo no hay camastro ni l...
Ya estamos en la temporada más empalagosa e hipócrita del año. A la par que se nos invita a consumir sin límite prendiendo el mundo con adornos comerciales, se nos anima a compartir la felicidad con nuestros semejantes. En este happy end de película tierna se hace obligado el acto de caridad para con los que en estas fechas humillamos más que nunca, los pobres. Caridad guiada por una estrella con bata de cola que atraviesa el ciberespacio iluminándolo todo desde la lotería del 22 de diciembre hasta la del 6 de enero. Se trata de blanquear la compra compulsiva por medio de: “Ningún niño sin juguete” “Una Sonrisa por Navidad” “Navidad Solidaria” “Apadrina un niño en Navidad” “Operación niño de la Navidad” “El árbol de los sueños” “Mi Fiesta por tu Sonrisa” y otras por el estilo. ¿No me digas que no somos la disneydad hecha z...
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