¡NO HABER VENIDO!
Jugar a la Oca con los dados trucados hace imposible llegar al precioso lago que hay en el centro del tablero. El reglamento no está a la vista de todos y su interpretación depende de la misma autoridad que te permite jugar, la misma que te impide ganar. Este juego, según las autoridades, es adictivo y produce un «efecto llamada» superior al de los sanfermines.
Casillas que pueden sacarte de las tuyas:
Oca. «De oca a oca y tiro porque me toca» te hacía avanzar alegremente; pero con la OF/1234 —que es la clave— puedes retroceder y quedarte pinzado entre dos ocas.
Puente. El «de puente a puente y tiro porque me lleva la corriente» no vale si el Arga baja crecido. La riada te saca del tablero.
Posada. Caer en la posada supone no jugar hasta que tu cama la ocupe otra persona (camas calientes). No garantiza el padrón.
Dado. Con «de dado a dado y tiro por indocumentado» puedes quedar congelado o pinzado.
Pozo. En el pozo no hay camastro ni luz. Sales cuando te sacan. Tienes uno frente a Zapatería, 40 (Área de Acción Social del Ayuntamiento de Pamplona) y otro en Jaso.
El laberinto. Empieza con una petición de cita online. Es un conjunto de oficinas (bureaus en francés, burocracia en castellano) repartidas por el mapa de Pamplona. Cuando entras en él pierdes turnos y días por ausencias de los que se sientan detrás de la mesa, por una caída de la red, porque esa no es la oficina o porque el protocolo del año pasado —el que tú conocías— no era tal: era un preprotocolo, un borrador que ha borrado todo.
Cárcel. Caes o entras porque ya eres culpable. ¿Qué haces en la calle a esas horas? ¡Y, además, en grupo! Puede que salgas de la partida para siempre.
Calavera o muerte. Te hace volver a la casilla de salida. Puedes caer cuando menos te lo esperas porque siempre te puede faltar un papel, una traducción o un «tu cara negra es un borrón en esta fotocopia en blanco y negro». Volver a la casilla de salida es terrible, frecuente y caro porque los documentos caducan o se pierden.
Edén de la Oca. Para entrar allí tienes que sacar la cantidad exacta y eso te puede llevar meses en la cola.
¿Qué hacemos en Apoyo Mutuo Elkarri Laguntza? Arreglar puentes, confeccionar chalupas, echar maromas, limar barrotes, dar posada al peregrino, dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, enseñar al que no sabe, consolar al afligido, cuidar a los enfermos, visitar a los presos y... denunciar que «¡no haber venido!» es sinónimo de «efecto llamada».
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