Entradas

Sé lo que hicisteis el último verano.

Imagen
El pornoperiodismo está que no para. Nos meten primerísimos planos para realzar un asunto, aumentar el tamaño o eternizar un meneo. Lo importante es lo importante y el contexto es ropaje que enturbia lo importante, que diría el velocista Mariano. A las izquierdas, cuando empezamos con esto de la democracia, las vituperaban por lo que hicieron, dijeron o dejaron de hacer en el pasado y por asuntos de índole personal. Sin embargo,  a la derecha le perdonaban su franquismo, sacralizaban a sus personajes y protegían las instituciones con códigos almibarados de lo políticamente correcto. Si hubiera habido internet, seguramente, la historia habría sido otra. Ahora le toca a Podemos. Como no tiene presente amplio de gestión pública y la derecha está sentada en el banquillo, los porpes (pornoperiodistas es muy largo) hurgan en el pasado de las personas que ocupan cargos de responsabilidad con la "pretensión" de aclarar, sacar a la luz, desenmascarar... a la vez que se autoproc...

Empatía

Imagen
Fui a Santa Cruz de Tenerife para dar un pequeño curso sobre interculturalidad. Por lo visto, a los responsables de educación del cabildo les gustó mucho la ponencia que di en Madrid sobre escuela inclusiva en el congreso "DE LA EDUCACIÓN SOCIOEMOCIONAL A LA EDUCACIÓN EN VALORES".   La primera parte, antes del descanso para el café, estuve desmontando los tópicos que patean la integración de las personas inmigrantes y que en la escuela se materializan con falsos barnices educativos. Remarqué las diferencias que existen entre adultos y escolares a la hora de entender el mundo. Los mayores pueden ser racistas, los menores no. A los críos les podemos inculcar la xenofobia de la misma manera que les metemos el miedo al hombre del saco, pero si conviven en el colegio con compas venidos de otros lugares se vacunan contra el miedo y disfrutan sin prejuicios. Les puse el ejemplo de una clase de lo más diversa donde la profesora les hizo leer un cuento sugerido por el profeso...

Obstáculos y muros

Imagen
Obstáculos y muros En el Departamento de Educación conducen el coche de la enseñanza mirando los espejos retrovisores, con el freno de mano echado y el intermitente derecho destellando permanentemente. No miran al frente. Nada más poner el culo en el asiento tiraron por la ventanilla el GPS para colocar en su lugar el diario de Cordovilla, cambiaron el volante a la derecha para reafirmar el PAI, se santiguaron y pidieron al cuatripartito que empujase el coche hasta la próxima gasolinera electoral. Viendo el pobre arranque del vehículo PAI, retomé, el año pasado, la investigación paipera que dejé aparcada al pensar que con la marcha de UPN no sería necesaria. Craso error. También ahora la enseñanza está sujeta a los vaivenes electorales, a los caprichos de la moda, a la estupidez, a los intereses más interesados del lobby de directores y a la falta de ética profesional del profesorado que se gana el jornal dando inglés vehicular a la vez que reconoce, en privado, el daño que e...

No sé si las cosas han cambiado

Imagen
Como siempre estaba muy liado solía quedarme a comer en la escuela. A eso de las dos y algo me iba a tomar un café a la Bella Época. A menudo me encontraba con alumnos que salían del instituto camino de casa. Charlábamos y nos deseábamos lo mejor. Un día, por casualidad, en un evento de educación me agarró un profe de la Granja y me comentó que tenían un alumno que les traía por la calle de la amargura. Según, era un latin king de tomo y lomo que no quería estudiar, irrespetuoso, camorrista... Le comenté que no podíamos hablar de la misma persona y me despedí de él muy preocupado y cabreado con el instituto como institución y con los catedráticos venidos a menos que ponen el culo en clase, para sobrevivir, culpando a los alumnos de su fracaso como profesores. Juan era dominicano. En febrero del 2004 vino con su padre a casa de una tía que llevaba dos años en Pamplona viviendo con dos hijas de edad parecida a la suya. También vivían en el mismo piso dos niños pequeños, hijos de...

A este lado del Atlántico

Imagen
El vocalista de Derecha Pop, Albert Rivera, Pepirrín, llora a moco tendido ante las cámaras por la tristeza que le produce ver la tragedia venezolana. Después de secarse las lágrimas dice: "Las dictaduras no tienen libertad, pero tienen cierta paz y orden".   Estoy esperando la villavesa. Por detrás de la marquesina pasa un hombre majestuoso montado en una bicicleta de autor. Para al lado de los contenedores, se baja y deja la bici en equilibrio pisando una especie de pata de cabra doble. Todo lo hace erguido y con movimientos precisos y limpios. Se coloca unos guantes de obra. Coge un palo como de medio metro con muescas en los extremos, levanta la tapa del contenedor y evita que se cierre colocando el palo. Hurga con una barra terminada en gancho, parecida a las que usábamos de pequeños para empujar y conducir los aros. No encuentra lo que busca y repite la operación en el contenedor de inorgánico empujando la tapa con el hierro. Nada. Vuelve a colocar todo en su sit...

Ordeno y mando

Imagen
Tengo un ordenador que no ordena nada, manda mucho. El jodido no pone orden en las cosas o si lo pone es distinto al mío. Lo suyo es enganchar de la misma manera que el tabaco, el alcohol, el dinero o la religión. El monitor me conduce con sus pixeleos narcotizantes y el ligero runrún de su motorcito me engatusa con la esperanza de que voy a encontrar algo sorprendente. Para inmunizarme a sus encantos le llamo computadora, pero no consigo el exorcismo. No puedo nombrarla dos veces seguidas, se me hace demasiado numérica, muy de contar. Al ordenador lo veo más de letras, más humano y carnal por muy cabrón y dictador que resulte. Supongo que esto le pasa a todo el mundo ordinal y me preocupo lo justo. Al fin y al cabo el mal de los tontos es el consuelo de muchos. El ordenador es el brazo armado que utiliza el Gran Hermano para ordenarnos todo lo que tenemos que hacer, comprar, comer, votar o amar. Según un amigo cibernauta eso se consigue con los cookies. Sí, son como unas gallet...

Alegorías

Imagen
Estos días estoy viendo unos capítulos de Juego de Tronos.  Desmembraciones, mierda a cascoporro e intrigas palaciegas salpimentadas de despelote se repiten capítulo  tras capítulo. Es una serie catalogada por todo el mundo como de fantasía medieval, drama y aventuras. Una muchacha joven, aspirante a un trono de hierro (que tiene que ser más frío que frío)  se mete en la pira funeraria de su aguerrido marido con tres huevos de dragón y sale como si nada. Guapa como ella sola y con tres dragoncillos. Desde ese momento, Daenerys Targayen, que así se llama la mujer ignífuga, pasa a ser la Madre de dragones. Y como no podía ser de otra manera, un dragón es una mascota demoníaca, los trillizos se convierten en unos cabronazos que a la menor señal de su madre achicharran al más pintado. Son fiestas de mi barrio, San Jorge. También en Cáceres y lo celebran con profusión de representaciones y desfiles. Será por efectos de la primavera, pero el demonio, el dragón, es mucho ...